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El diagnóstico temprano y el acceso oportuno a tratamientos marcan la diferencia cuando se afronta un diagnóstico de cáncer. Y si bien estos dos pilares dependen de las capacidades de los sistemas de salud, también dependen de las decisiones de búsqueda de atención médica por parte de las personas.

Un estudio publicado por BMJ Global Health analiza los factores psicosociales que influyen en las personas a la hora de acercarse a los servicios de salud para los síntomas del cáncer, la asistencia para el diagnóstico y el inicio del tratamiento.

Mediante una revisión de estudios cuantitativos y cualitativos realizados en países de medianos y bajos ingresos, se encontró lo siguiente:

  • Roles de género.- Las tareas domésticas o el cuidado de los niños, que recaen en las mujeres y que muchas veces son su prioridad, representan una barrera para que ellas busquen atención médica. 
  • Vergüenza.- En estudios para cáncer de mama las mujeres informaron sentir vergüenza por el examen de exploración.
  • Conocimiento del cáncer.- Un menor conocimiento sobre esta enfermedad se asoció con intervalos más prolongados para buscar ayuda médica. Mientras tanto, un buen conocimiento de los síntomas del cáncer de pulmón o de ovario, por ejemplo, se asoció con un mayor nivel educativo o con mayores ingresos. La atribución errónea de síntomas o la ausencia de dolor también se informaron como barreras.
  • Emociones.- El miedo al cáncer o el impacto negativo de la enfermedad en las relaciones personales, impidieron a pacientes de África, Asia y el Caribe a buscar ayuda médica.
  • Barreras de acceso.- En países africanos e Indonesia, los largos tiempos de viaje hacia el hospital representaron una barrera para las personas.
  • Barreras financieras.- Problemas económicos destacaron como la principal barrera para buscar atención médica. Incluso, en estudios llevados a cabo en países africanos, las pacientes con cáncer de mama pospusieron o rechazaron el tratamiento por esta cuestión. Otros estudios reportan que las personas dependen de regalos o préstamos de amigos y familiares para financiar su tratamiento.
  • Creencias.- Se reportaron creencias de que el cáncer es incurable, que es causado por espíritus malignos y que se cura con rituales, o que es contagioso.
  • Influencias sociales.- El estímulo de personas cercanas a los pacientes promovió la búsqueda de atención médica  y la asistencia a citas, sin embargo, en países como Pakistán y Uganda, quienes revelaron sus síntomas o quienes no contaban con una red social de apoyo, demoraron su atención. 
  • Uso de medicina tradicional, complementaria y alternativa (TCAM).- Se considera una barrera clave, ya que su uso está influenciado por creencias, normas culturales y una preferencia para evitar tratamientos biomédicos.

Y nosotras añadiríamos un factor más: el estigma. En México, muchas personas asocian el cáncer de pulmón únicamente con el consumo de tabaco y,  si bien es el responsable de hasta el 85% de los casos, no es el único factor de riesgo,  (en nuestro país el humo de leña figura como uno de los principales factores de riesgo, sobre todo en las mujeres y en las poblaciones más desfavorecidas). Entonces, quienes tienen cáncer de pulmón enfrentan el estigma social asociado al tabaquismo y el señalamiento de haberse causado la enfermedad por sus hábitos y estilos de vida. La situación impide que las y los pacientes hablen de su condición y que busquen ayuda médica, aún cuando ya presentan síntomas.

Como podemos ver, es muy importante que las estrategias para abordar el cáncer contemplen los factores sociales, económicos y culturales que intervienen en su atención y en el comportamiento de las personas para acercarse a los servicios de salud. Las acciones de prevención, diagnóstico, tratamiento y atención deben estar enfocadas en los contextos de cada región, en las necesidades de los pacientes y en sus opciones de acceso a la atención médica.